Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí

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Recorrido por el museo

PLANTA BAJA

Patio de acceso al Museo o de la fuente

Lo preside un programa iconográfico en el que se proclaman los intereses económicos y culturales del Marqués de Dos Aguas mediante los relieves en terracota con las figuras alegóricas de los balcones, que hacen alusión a las Artes. Podemos ver a la Arquitectura sosteniendo un plano del Palacio, a la Escultura y la Música, a la Agricultura y el Comercio, a las Ciencias y las Letras, y por último a la Navegación.

Plano de la zona de carruajes

Patio de Carruajes

Se trata del antiguo patio de carruajes que desde 1867 asumió la función de distribuidor hacia las cocheras y establos del interior del Palacio. Originalmente estaba adoquinado y actualmente alberga la carroza de las Ninfas, la del Marqués de Llanera y una silla de manos del siglo XVIII.

Escalera principal

La escalera actual se ubicó desde el siglo XIX en el hueco trazado en el siglo anterior. Se rebajó en altura y se cubrió de forma que impedía la visión de la antigua cúpula, que hoy puede verse en la segunda planta. Sus paramentos se revistieron de los vistosos estucos que semejan mármoles y que fueron recuperados tras la última restauración que se llevó a cabo del edificio.


PRIMERA PLANTA

Vestíbulo

Sobre el dintel de acceso al vestíbulo de la planta alta puede verse el escudo nobiliario marquesal. La puerta presenta dos tallas de atlantes sobre un gran vaso manante, en dobles alusiones a los ríos, como en la portada, o a Iberia y España y sus posesiones en ultramar. El vestíbulo está presidido por una hornacina estucada con la escultura de Flora en mármol de Carrara, que fue instalada en 1867.

Plano del vestibulo

Sala de personajes ilustres

Se trata realmente de un salón de recibimiento y de paso y así se refieren a él múltiples documentos como la antesala del Salón de baile. Tiene una arquitectura ornamental clásica y que ostenta una rica decoración de escayola debida al tallista Blasco y González. También fue llamada sala de los personajes ilustres por los medallones en los que se representan los retratos al óleo sobre lienzo de Guillem de Castro , Lluís Vives, Ausiàs March , Juan de Juanes e Ignacio Vergara , todos obra del pintor José Brel . Estos retratos están situados en la parte alta de los muros de la antesala dentro de medallones barroquizantes, cuyos marcos van recubiertos con pan de oro y sustentados a cada lado por un amorcillo. Algunos de estos retratos serían copias de cuadros de otros pintores, como el que representa a Ignacio Vergara, copia del de José Vergara, propiedad de la Real Academia de San Carlos.

Sala de la lumbrera

Esta sala era llamada así por su lucernario, que se prolongaba en forma de claraboya geométrica de cristal policromo hacia el exterior con una linterna por la que entraba luz y que fue eliminada en las reformas posteriores. Las cuatro alacenas con espejos, coronadas de medallones con rostros de mujer, servían para guardar enseres. La documentación antigua refiere su tapizado con "seda de color de hoja seca" o raso labrado color "habano", evocado con la tapicería actual.

Salón chino

La moda de los ambientes orientales, que estaba en boga en el siglo XVIII, persiste con fuerza en el siglo XIX, especialmente para los salones de té. El del Palacio de Dos Aguas mantiene su mobiliario original, lacado en negro, de estilo chippendale chino, con pinturas orientalizantes de José Flores , excelente adornista y escenógrafo que en unión con su hermano Vicente tomará parte en las obras de los palacios valencianos de D. José Campo, Conde de Alcudia y este Palacio de Dos Aguas. Se han tapizado con la misma tela de los muros, imitando las decoraciones de la época.

Comedor

Originalmente sus ventanas se abrían al jardín posterior y al gran invernadero de plantas exóticas.
Las enjutas contienen alegorías de las cuatro estaciones, alusivas a su destino, junto con escenas y elementos de la gastronomía, la caza, pesca, recolección y granja, y figuras de Fortuna con el cuerno de la abundancia. Los relieves de las puertas muestran frutos y postres, como el "arnadí" o dulce de almendra.
En el techo del comedor podemos ver La luz fecundando la creación óleo sobre lienzo del siglo XVIII de autor desconocido, que representa la creación y las cuatro partes del mundo personificadas por Europa, Asia, África y América.
Sobre los vanos hubo antiguamente unos bodegones de José Felipe Parra, así como pinturas de Montesinos y Brel.

Fumoir

Según los testimonios escritos del siglo pasado, tras el comedor se pasaba a una dependencia destinada a "fumoir" y juegos, que puede identificarse con la presente sala. Sólo se conserva del Palacio original los estucos del zócalo, anteriores a la reforma de 1867.
La pintura del techo, fruto de una donación, ha sido añadida en la reforma de 1998, y son lienzos pintados por J. Cebrián Mezquita en 1890, cuatro tondos florales y un centro con angelitos músicos.

Oratorio

Se muestran dos pequeñas crujías, las cuales van ornamentadas con pinturas en óvalos, llevadas a cabo por José Brel y que representan dos alegorías de la Gloria.
En la primera bóveda o cupulilla del techo se representa a la Virgen y en la segunda serafines cantando el "Regina Coelli", ambas obras de José Brel. Ambas cupulillas presentan deslumbrante fondo de oro.
El altar tuvo en su día una imagen de la Virgen del Rosario de José Mª García Martínez. En la reforma de 1954 aparecieron en los muros gran cantidad de placas de relieve para techo del siglo XV, con la heráldica de Ramón de Perellós, con las que González Martí recreó la techumbre medieval en el espacio anterior a la capilla.

Plano del oratorio

Sala Gótica o de los Pinazo

Tanto este ámbito como el del anteoratorio fueron totalmente remodelados por Manuel González Martí recreando un espacio gotizante con elementos arquitectónicos recuperados, como el artesonado (realmente del siglo XVI, aunque muy reconstruido) o la escalera barroca.
Su pervivencia ha de entenderse como testimonio de la actuación del fundador del Museo, aunque en la actualidad se dedique a la obra de Ignacio Pinazo Camarlench y a sus hijos Ignacio y José Pinazo Martínez. De Pinazo padre, cabe destacar el conjunto de cuatro grandes lienzos que decoraban antiguamente el café-restaurante "El león de oro": Retrato de las hijas del señor Pampló, Tarde de Carnaval en la Alameda, Pastora y Joven y Cúpido.

Antecámara

Esta estancia cuadrangular con techo plano, distribuye las estancias privadas de los marqueses: el tocador de diario y el dormitorio de los marqueses. Las puertas a las habitaciones quedan resaltadas con portadas, las cuales son originales en los accesos al dormitorio y gabinete, mientras que la del tocador es posterior.
En el techo, preside un lienzo de forma octogonal ligeramente apaisada pintado por José Brel que representa a Selene (nombre griego de la Luna). Se encontraba en bastante mal estado de conservación, siendo la capa de barniz muy superficial.
En la restauración aparecieron dos capas superpuestas de decoración mural, aunque la que actualmente puede verse es la más reciente, que corresponde probablemente a la reforma de 1854.

Dormitorio del marqués

Es una sala rectangular con techo plano subdividido en figuras geométricas y un rectángulo ochavado como figura central, enmarcado con paneles trapezoidales. Destaca por sus impresionantes estucos de una inusitada policromía.
El programa iconográfico general del conjunto nos habla del sueño. La Noche y sus hijos, el Sueño, la Muerte y el Destino. El Río del Olvido y los numerosos Sueños están representados por la ondas y hojas de acanto que se repiten rítmicamente en el friso mediante bajorrelieves. Se representa la Noche y el Sueño a través de adormideras y estrellas que ornamentan los frisos y capiteles.
En el techo aparece a su vez, un complejo programa iconográfico formado por cinco lienzos de Plácido Francés, fechados en 1862. El lienzo central representa a La Noche o El beso de la noche, cuyo tema alegórico es muy similar al de José Brel, en la Antecámara, aunque no de tanta calidad pictórica. Fue realizado en óleo sobre lienzo, instalado por adhesión al soporte mural.
La bañera con delfines enlazados en el relieve del medallón central es de mármol blanco de Carrara. Ésta, junto con dos camas, aparece inventariada en la documentación conservada de este ámbito.

Plano dormitorio de los marqueses

Tocador de diario

Estaba destinado originalmente, como su nombre indica, a tocador de uso diario, aunque luego sería destinado para la biblioteca del escritor Blasco Ibáñez. Es una sala rectangular con techo plano, que está presidido por una Odalisca Danzante, inserta en un rombo y rodeada de flores. Los motivos con colores y flores apoyan la hipótesis de que esta sala fuera un tocador.
Sus paredes están completamente recubiertas de estuco. Ahora ofrece la ambientación de un dormitorio de época.
Destacan unos medallones con esencieros, flores y pájaros de delicado trazo, obra de José Parra. La pintura del testero representa el jardín de una masía, con una inscripción a lápiz recordando que se trata del mas de Bétera, Mas "En Conill", antigua propiedad de los marqueses.

Tocador de lujo

El uso de esta suntuosa sala de carácter femenino queda remarcado por su decoración, en la que estilizados pilares con relieves estilo Luís XVI culminan en una bóveda, obra de José Brel. La bóveda fue realizada al óleo sobre yeso y representa a Venus, Cupido y a las Tres Gracias, o al tocador de Hebe según los textos contemporáneos a su ejecución.
Remarcando su carácter, bajo la bóveda hay unos medallones con bustos femeninos y representaciones de Cupido.
Los emblemas marquesales figuran en la taracea de mármol del suelo así como un gran jarrón, que hace alusión al uso de la sala.

Salita de porcelana

Es una dependencia auxiliar, antesala del Tocador de Lujo y acceso a un reservado. Su mobiliario es el original realizado en Dresde en 1863, con placas de la Real Fábrica de Porcelana de Berlín que reproducen escenas populares inspiradas de la pintura de género de Teniers (Amberes, 1610 - Bruselas, 1690), mientras que los apliques y figuras, al igual que la lámpara, son porcelanas sajonas de la Manufactura de Porcelana de Meissen (Alemania).
Se muestra exactamente tal y como fue concebida, ya que el mobiliario fue adquirido por el marqués D. Vicente Dasí en una subasta en la casa Drouot de París en 1867.
Sus muros están decorados con unas hermosas pinturas que concuerdan totalmente para lo que fue concebida la estancia. Se atribuyen al ornamentalista y escenógrafo José Flores , quien supo plasmar en estos seis bellísimos paneles con rollizos amorcillos que dan vida a diversas escenas, dulces encantadoras y un tanto picarescas. Uno recuerda a Baco y sus fiestas, el otro recuerda al Amor Abatido.

Salón rojo Reina Ana

Es llamada así por su intensa policromía, en la que se combina el rojo del entelado de las paredes y el mobiliario, con los verdes ácidos de los muros. El tapizado se ha evocado con nuevas telas partiendo de los escasos restos conservados.
En él se exhibe el mismo conjunto del siglo XVIII, estilo Reina Ana, lacado en blanco con emblemas marquesales, que podía verse hacia 1905. Parte de él es una réplica hecha en 1867. La taracea de mármol del suelo muestra las iniciales del Marqués de Dos Aguas, "MD", según la grafía que impondrá D. Vicente Dasí Lluesma.
Preside el techo la obra de José Brel Genio, Gloria y Amor (1866), con parejas de insignes autores y sus musas como Dante y Beatriz, Petrarca y Laura. Una de las figuras viste una armadura nielada del siglo XVI reproducida de la misma armería de Dos Aguas y que existía en el Palacio.

Sala pompeyana

La sala toma el nombre del estilo desarrollado a finales del siglo XVIII y principios del XIX, a raíz de los descubrimientos de las ciudades de Pompeya (excavada a partir de 1748) y Herculano (excavada a partir de 1738). Las pinturas descubiertas en las casas inspiraron el diseño de interiores, de mobiliario, indumentaria, y objetos decorativos. Fue decorada por Vicente Aznar Porcar y José Marcelo de Contreras, este último, autor del óleo sobre lienzo del techo con el tema de La Aurora (1865).
En el friso superior hay 16 pequeños paisajes , mientras que en los dos grandes lienzos sobre fondo rojo pompeyano vemos a Dafne y Apolo, y a Narciso y Eco.

Salón de baile

Es el principal espacio de representación de la planta noble, ya que era el que se abría a los visitantes con mayor asiduidad. Es de grandes proporciones y planta rectangular y de estilo neoimperio.
Preside la sala un techo con la obra El consorcio de Valencia y Don Jaime por la Religión, obra de Salustiano Asenjo. Cuatro medallones de Plácido Francés con Venus y Amorcillos flanquean la escena. Tras la celosía de la pared interior, que está recubierta con relieves de escayola de estilo neo mudéjar, se disponía la orquesta oculta a los asistentes.
Conserva el mobiliario original, compuesto por sofás, banquetas y un sofá borne central, además de los antorcheros y los apliques murales con figuras masculinas y femeninas pareadas.

Patio interior

El aspecto que nos ofrece hoy en día este patio es muy distinto del original. El patio llegaba antiguamente a la planta baja y había una especie de galería practicable que comunicaba todos los vanos de las habitaciones que daban a este patio. En la reforma que realizó González Martí para adaptar el espacio a museo, se cubrió el patio con un forjado a la altura del primer piso, dejando un lucernario que proporcionase luz cenital a la sala de la planta baja. En la última reforma del museo se hizo imprescindible cubrirlo con una cúpula para evitar fugas en la climatización.
Actualmente, contiene mobiliario de jardín realizado en mosaico cerámico, correspondiente a 1900, así como paneles pertenecientes a la producción azulejera de las fábricas valencianas del siglo XVIII.