
Esta gran fuente de presentación sigue una forma característica del siglo XV, denominada plato-brasero, del que hay múltiples ejemplares, la mayoría de ellos decorados con heráldica noble. Cuando no estaban en uso se colgaban de la pared mostrando el reverso, donde se representaban águilas u otros motivos ornamentales, o se exhibían en alguna hornacina o credencia como objeto de prestigio. El Agnus Dei del escudo central hace referencia a la familia Cabanilles, mientras el relleno restante es de atauriques en reflejo dorado. Es obra de Manises, fechándose a mediados del s. XV.
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