
La mancerina, platillo con barandilla para encajar en ella la jícara del chocolate y evitar que se vuelque, se encuentra entre las piezas de Alcora que gozan de más fama y aprecio popular. Las hay en forma de paloma, redondas, de pámpano o como ésta con forma de venera o concha. Aunque parezca pieza poco importante, los más afamados pintores no desdeñaron decorarlas. Muestra de ello es esta mancerina firmada por Miguel Soliva (+1755) principal pintor de la primera época (1727-1742).
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