
El primer ceramista que rompe con la tradición de la loza popular valenciana es Alfonso Blat (1904-1970), director de la Escuela de Cerámica de Manises desde 1948 hasta su jubilación. Blat renovó la expresión estética en la cerámica actualizándola con formas sumamente cuidadas y con barnices muy estudiados de elevada dificultad técnica, con los que consigue efectos de un gran refinamiento. Este pequeño jarrón fue realizado hacia 1950
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